EL BLOG DE LOS JUGLARES
LA PETISA BABILONIA Y YO: UN VÍNCULO QUE EXPANDE TERRITORIOS
Por: GAEL GONZÁLEZ COSTA

En el universo teatral, hay encuentros que no solo transforman la escena, sino también la vida. Así es mi vínculo con La Petisa Babilonia: una alianza nacida del deseo profundo de hacer del teatro un espacio de resistencia, belleza y comunidad.
La Petisa Babilonia no es solo una compañía para mí, es una forma de entender el arte como herramienta de transformación. Desde sus inicios, se ha caracterizado por una poética que mezcla lo íntimo con lo político, lo popular con lo experimental. En ese cruce de lenguajes y afectos, encontré un hogar artístico, un espacio donde mi mirada como actor, director y creador pudo expandirse sin límites.
Nuestro recorrido compartido está marcado por obras que interpelan, que abrazan la diversidad y que se animan a decir lo que muchas veces se calla. Juntos transitamos por diferentes salas en Buenos Aires, Quito y Bogotá, territorios donde el teatro se vuelve urgente. Cada proyecto fue una semilla: desde montajes que celebran la identidad hasta intervenciones que desafían el silencio.
Pero mi impulso no se detiene en el escenario. Con la convicción de que el teatro debe llegar a más rincones, nació en mí la idea de crear una sede en Buenos Aires. No como réplica, sino como expansión. Una casa para el teatro que dialogue con otras realidades, que convoque artistas de distintos territorios, que sea refugio y plataforma. Esta iniciativa busca descentralizar la producción escénica, generar redes y abrir puertas a nuevas voces.
La sede en Buenos Aires será mucho más que un espacio físico: será un gesto político y poético. Un lugar donde el arte se piense desde la colaboración, la ternura y la potencia transformadora. Porque para mí, el teatro no es solo una profesión, es una forma de estar en el mundo. Y La Petisa Babilonia, con su historia, es la compañera perfecta para ese viaje.
